martes, 28 de mayo de 2013

La distancia de un por fin

Dejaré en el camino un te quiero tras otro
para que no te pierdas en la noche.
Llegaré de un salto hasta un "por fin"
y volveré a buscarte para que lo veamos juntos.

Quizá no me esperes
pues el olvido tiene un corazón
que late como el mío.

Tal vez no me recuerdes,
porque la dureza del viaje
ha arrugado mi mirada.

Acaso preguntes, ¿quién eres?
y no entiendas que soy
quien siempre he sido.

Quizá ya no te asomes cada día
ni cada noche, a la ventana 
de nuestro mundo, deseando mi regreso.

Tal vez el desencuentro, 
celoso, salga a tu paso y te diga
que nunca más volveré.

Mas, acaso, todas las palabras
vayan y te hablen de mí
a escondidas de todos.

Y yo, por si la vida es demasiado oscura,
y el por fin se pierde entre sus propias letras,
dejaré en el camino un te quiero tras otro
para que, si quieres, los veamos juntos.

                                           A.B.B. 28 de mayo de 2013







El sonido del vacío

Me gustaría cantarle al amor, 
a la luna y a las estrellas,
a los pajaritos que cantan
y a las nubes que se levantan,
pero mi corazón ha olvidado la letra
de las canciones inolvidables
y no encuentra la clave
que le permita estar a la altura correcta
en el pentagrama adecuado. 
El compás ha perdido el tiempo
que da ritmo a la melodía del alma
y las nubes se acuestan
los pajaritos enmudecen,
la luna y las estrellas 
desaparecen tras negros nubarrones
y el amor...¡ay, qué decir del amor
representado por un niño en pañales
que lanza flechas envenenadas!
Él es el culpable de mi repentina afonía,
de que el sentir me desafine
como si tuviera un gorgorito
en cada sentimiento,
de que mi razón no pueda dar la nota
ni sosteniéndose en el tono de lo más cabal.
La rueda armónica no gira
en el carro de mi insensatez,
y en la escala musical de mis latidos
los tonos martillean sin piedad
los oídos de una duda sorda.
Me gustaría cantar bonitas canciones
pero mi voz arrastra su cojera doliente
por esa senda solitaria del desamor
donde no venden muletas
para corazones tuertos.

                                                    A.B.B.  28 de mayo de 2013





                                            

lunes, 27 de mayo de 2013

Siempre hay más palabras

Me desangro con cada una de mis palabras
mientras la sangre no cesa de manar
y las palabras no desaparecen.
Me buscan, me acechan, me rodean,
me arañan con sus contundentes significados,
me clavan sus afiladas sentencias
desangrándome una vez tras otra.
Y el fin no llega.
Siempre hay más sangre.
Y siempre hay más palabras.
No les importa que las vean empapadas de mi líquida esencia
ni se preocupan por adecentarse un poco antes de salir.
Son egoístas, manipuladoras y crueles,
insolentes y descaradas,
tienen sed de mí, y no se conforman
ni siquiera cuando están tan borrachas
que no pueden dar un paso más.
Me dominan con su hechizo eterno
atando a mi garganta su indiferencia,
y me condenan a cargar con su peso
mientras quede sangre en mis venas.
Y el fin no llega.
Siempre hay más sangre.
Y siempre hay más palabras.

                                                   A.B.B. 27 de mayo de 2013





                            

Nada queda

¿Cuánto amor cabe en una lágrima?
¿Cuánta esperanza se pierde con cada gota?
¿Cuánta tristeza arrastra tan dolorosa corriente?
¿Cuántas ilusiones se enturbian con el lodo de este río?
El exceso de pena ha reventado el dique del alma.
Rellenaron sus grietas con sueños de arena
que no han soportado la presión.
En cuestión de segundos, el corazón
se transforma en un paisaje desolador:
sentimientos mutilados, irreconocibles,
yacen inertes en medio del caos;
sonrisas que agonizan heridas de muerte
en el lugar donde todo fue y ya nada existe;
vida que se escapa entre suspiros, que una vez
fueron felices y hoy velan su osadía.
Nada queda tras los ojos del desamparo.
Nada queda. Tan solo la raíz de un alma
vacía, arrancada de cuajo.

                                                 A.B.B.  27 de mayo de 2013



Una grulla en la taza de té - Yasunari Kawabata


Al escuchar una melodía, mi mente en una de sus conexiones extrañas, ha recordado este libro y he ido rauda a buscarlo entre sus variopintos compañeros. Os lo recomiendo en caso de que no lo hayáis leído.

...Para él mismo, dar o recibir el perdón, era, en sus sueños, una misma cosa. En esos sueños amorosos en los que reencontraba la presencia cálida de ese cuerpo de mujer, y en el que no cesaba de vibrar en ondas inefables, de las que era, a la vez, dispensador. Una acariciadora y espiritual embriaguez, cuyo encanto saboreaba incluso en la armonía constituida por aquel par de tazas de té: la roja y la negra.
No. Fumiko no sabía nada, no podía saberlo, de lo que era la plena feminidad de su madre. Era absolutamente imposible que la conociera.
Pero...¡qué cosa tan rara que una carne nacida de esa carne le fuera extraña hasta tal punto!; siendo así que en la hija se habían transmitido tan sutil y delicadamente la forma y los rasgos mismos del cuerpo materno.
Pero ¿es que al llegar a casa, en el mismo umbral, no había sido presa de un sentimiento apacible, dulce y tierno, que procedía de Fumiko? ¿Ignoraba, acaso, que esta emoción la debía ante todo a la gran semejanza de ambos rostros y a la expresión que había reconocido en el de Fumiko y que le había evocado en el acto los rasgos de la madre?
La señora Ota había pecado al reencontrar en Kikuji la otra imagen, la del autor de sus días. ¡Y he aquí que, a su vez, Kikuji descubría en la joven la imagen de su madre! ¿En qué circulo infernal, pues, se hallaban todos encerrados? ¿De qué oculta maldición habían sido víctimas? Kikuji, esto es lo cierto, se sentía naturalmente atraído hacia ella y no había nada en él que viniera a oponérsele como obstáculo...



3 de enero de 2013

La insistencia de la pena


¿Cómo se quita uno de encima la pena cuando a cada rato vuelve sin atender a razones? He intentado darle esquinazo escondiéndome detrás de la puerta, pero siempre me espera. Como no escucha mis palabras, lo he intentado con lágrimas. Pero tampoco ve. He intentado acercar su mano a mi sonrisa, pero se ha negado. No puedo decirle que me deje en paz y se vaya a incordiar a otro porque no se la deseo a nadie.
Me he hecho con una piedra y estoy tentada a tirársela en medio de su poca consideración, pero tengo bastante mala puntería porque me falta práctica en otra cosa que no sea lanzamiento de palabras. No le tengo miedo pero no puedo deshacerme de ella.
¿Conocéis a alguien que le dé una paliza, así sin acritud ni malos sentimientos? Por acojonar un poquito, nada más.



27 de mayo de 2013

Un mundo en viñetas - Juan Royo


No os perdáis el nuevo libro de mi amigo Juan Royo. Es interesantísimo, divertido y tremendamente educativo.

¿Qué sucedería si el mundo real estuviera poblado de  superhéroes? ¿Aceptaríamos sin más a esta minoría, tan diferente al común de los mortales? Los mutantes han sido perseguidos por el Gobierno temerosos de que sus poderes puedan poner en peligro a la Humanidad. El miedo como argumento al racismo.
Si una persona adquiriera súper-poderes, ¿los utilizaría de forma altruista? ¿Sería solidario o comerciaría con ellos? ¿Qué haríamos si tuviéramos la cualidad de anticipar el peligro con una suerte de sentido arácnido? Prever la existencia de cualquier riesgo empresarial con la consecuente posibilidad de neutralizarlo no tendría precio. ¿Y si gozáramos de una fuerza o agilidad sobrehumana? Las empresas de seguridad o clubs deportivos de élite se nos disputarían. ¿O una inteligencia prodigiosa? No habría campaña de marketing que se nos resistiera. 
Spiderman (Es-pi-der-man, por favor, no Es-pai-der-men), reúne todas estas cualidades. Sin embargo, utiliza sus poderes para beneficio de la sociedad. Con total altruismo y discreción. Por eso, Peter Parker lleva una máscara. No quiere elogios. Su conciencia es su única recompensa. De hecho son crónicos los problemas económicos de nuestro friendly neighborhood que padece tanto él, como su adorable tía May. Pero ni aún en esas circunstancias se ve tentado a usar sus poderes en beneficio propio. Como le dijo su tío Ben: "un gran poder conlleva una gran responsabilidad". Justo lo contrario de otros personajes de triste actualidad que parece ser se aprovechan de la posición para enriquecerse asesorando, en otros campos, sobre Responsabilidad Social Corporativa. Lucro que luego revertían, parece ser, en sociedades opacas y que nada tenían que ver con los fines sociales que propugnaban.

26 de noviembre de 2012


Cuando el número 7 se volvió loco - Bram Stoker



Dejémonos por un momento de seres de la noche y seamos niños. ¡Con lo que me gusta a mí el siete! Quizá por eso no me gustan las matemáticas, a saber.

Cómo el número siete se volvió loco es una historia muy divertida en la que Bram Stoker, el famoso autor de Drácula, nos hace pensar en el mágico mundo de los números y nos ayuda a que nos gusten más las matemáticas, "a verlas de otra forma". Tristón, el protagonista, vive en la escuela las aventuras del número siete, quien, por ser tan extraño y difícil de manejar siente que todo el mundo le trata mal. Una historia llena de humor.

Bram Stoker (1847-1912) no pudo ir a la escuela hasta los siete años. Quizá por eso, pasado el tiempo, escribió esta historia sobre el número siete. El profesor de esta historia es igualito al propio autor, Bram Stoker.

8 de noviembre de 2012



Cartas desde el infierno - Ramón Sampedro


CREDO

Creo en el dios hombre todopoderoso...
el que no se humilla jamás a rezar.
Entregar el orgullo no es ser generoso,
pues todo el que se humilla aprende a humillar.

Un hombre sin miedo, que no se arrodille,
ése es el hombre en quien quiero creer,
que no domine a nadie, ni nadie lo domine,
que tan sólo sea ser hombre lo que quiera ser.

Creo en ese dios, porque ese hombre
por ser hombre será un dios mortal.
Y estará, por honor a su nombre de hombre,
por encima del miedo, de la muerte y el mal.

Creo en el dios hombre tan orgulloso
como el más poderoso dios inmortal,
el que les hable a los dioses, y a los poderosos,
con dignidad de hombre, de igual a igual.

No pienses que me refiero a ti, hombre mezquino;
tú que eres poderoso porque eres usurero,
ladrón, mentiroso, despótico y brutal,
tú que quieres convencerme de que tu autoridad
es necesaria y justa
porque te has convertido -por ser razonador-
en un astuto, hipócrita y pícaro inmoral

Yo creo en el dios hombre todopoderoso
que sea hombre, dios, planta y animal.
Ésa es mi trinidad, mi verdadero credo:
una mujer y un hombre, idea racional.

24 de octubre de 2012





El dueño de la herida - Antonio Gala


CUANDO TÚ LLEGUES

Cuando llegues, Amor, tendrás que recibirme como soy, no como te imaginas. Tomarás mi libertad y me darás la tuya. Tomarás mi compromiso y me darás el tuyo. Empezaremos juntos a nacer; pero no será posible desentenderse de los pesados lazos del recuerdo. Yo sé que tus facciones inauguran el mundo: procuraré que no se interpongan entre tú y yo facciones anteriores, la fresca y dúctil piel sobre la que dormí, las caricias a que me acostumbré, los extremados cuerpos que asaltaron mi soledad un día, el deseo que jamás se agotaba y se agotó...Tú, que espoleas el tiempo, tendrás que darte prisa. Ten cuidado con él, porque cuando no estás transcurre en vano. Y se hará tarde, Amor, ya se hace tarde. ¿Y cómo, entonces, a la noche, podría ser examinado en ti?
O quizá no te fuiste...Si no te fuiste, no te vayas más. No te disfraces, no finjas alejarte; no te hagas el dormido. Porque no hay demasiado tiempo, y habrá que darse prisa...Encima de la mesa los recuerdos comunes, como una manoseada baraja con que jugar por fin la última partida. Una partida en que nos asesoren todos los que hemos sido hasta ahora tú y yo.
Cuando llegues -si es que tienes que llegar- entra sin hacer ruido. Usa tu propia llave. Di buenas tardes, di buenas noches, y entra. Como quien ha salido a un recado, y regresa, y ve la casa como estaba, y lo aprueba, y se sienta en el sillón más cómodo con un lento suspiro. Abre cuando llegues, si quieres, la ventana a los sonidos cómplices de fuera, y a la luz, a la favorable intemperie de la vida. El tiempo en que no te tuve dejará de existir cuando tú llegues. Todo será sencillo. Como una rosa recién cortada, se instalará el milagro entre nosotros. No habrá nada que no quepa en mis manos cuando llegues. Tornasoladas nubes coronarán el techo de la alcoba. ¿Dónde están mis heridas?, me diré...
Pero escúchame bien: llega para quedarte cuando llegues.

23 de octubre de 2012







Todas las canciones hablan de mí - Jonás Trueba



He estado intentando convencerme de que abandonar a una persona no es lo peor que se le puede hacer. Puede resultar doloroso, pero si uno no dejase nunca a nadie, no tendría espacio para lo nuevo. Sin duda, evolucionar constituye una infidelidad...a los demás, al pasado, a las antiguas opiniones de uno mismo. Tal vez cada día debería contener al menos una infidelidad esencial o una traición necesaria. Se trataría de un acto optimista, esperanzador, que garantizaría la fe en el futuro. Una afirmación de que las cosas pueden ser no sólo diferentes sino mejores.

TODAS LAS CANCIONES HABLAN DE MÍ  de Jonás Trueba

17 de abril de 2013

Pablo Neruda



"En mi casa he reunido juguetes pequeños y grandes, sin los cuales no podría vivir. El niño que no juega no es niño, pero el hombre que no juega perdió para siempre al niño que vivía en él y que le hará mucha falta" -Pablo Neruda-

15 de abril de 2013

William Shakespeare



"Yo podría estar encerrado en una cáscara de nuez y sentirme rey de un espacio infinito" -William Shakespeare-

11 de abril de 2013

José Luis Sampedro



"Se habla mucho del derecho a la vida, pero no de lo importante que es el deber de vivirla. La vida es un arder y el que no arde no vive". 
Estas palabras, para mí, transmiten con fuerza la intensidad de su longeva vida y me parecen de una inmensa sabiduría.
Y con estas otras me despido de él, a pesar de que siempre estará presente.
"Desde la infancia nos enseñan; primero a creer lo que nos dicen las autoridades, los curas, los padres...Y luego a razonar sobre lo que hemos creído. La libertad de pensamiento es al revés, lo primero es razonar y luego creeremos lo que nos ha parecido bien de lo que razonamos".

9 de abril de 2013

Algo sucede - Gloria Fuertes



Algo sucede

Algo me pasa que en mi pecho existe.
Vuelan hormigas y discurren peces.
Suena la sangre y el tambor convoca.
Hay un incendio cerca de mi pulso.
De nuevo el tigre lanza su mensaje.
Tiene mi cama sed de otra figura.
Vuelven las venas a cantar presagios.
Torna el insomnio con sus mil disfraces.
Lavo mis manos para hacerlas suyas,
peino el cabello, río a las vecinas.
Y cuanto miro se convierte en agua.

¡Esto es amor y lo demás miseria!

-Gloria Fuertes-

8 de abril de 2013

Soledades - Mario Benedetti



Soledades

Ellos tienen razón
esa felicidad
al menos con mayúscula
no existe
ah pero si existiera con minúscula
sería semejante a nuestra breve
presoledad.

Después de la alegría viene la soledad
después de la plenitud viene la soledad
después del amor viene la soledad.

Ya sé que es una pobre deformación
pero lo cierto es que en ese durable minuto
uno se siente
solo en el mundo.

Sin asideros
sin pretextos
sin abrazos
sin rencores
sin las cosas que unen o separan
y en esa sola manera de estar solo
ni siquiera uno se apiada de uno mismo.

Los datos objetivos son como sigue.

Hay diez centímetros de silencio
entre tus manos y mis manos
una frontera de palabras no dichas
entre tus labios y mis labios
y algo que brilla así de triste
entre tus ojos y mis ojos
claro que la soledad no viene sola.

Si se mira por sobre el hombro mustio 
de nuestras soledades
se verá un largo y compacto imposible
un sencillo respeto por terceros o cuartos
ese percance de ser buena gente.

Después de la alegría
después de la plenitud
después del amor
viene la soledad.

Conforme
pero
qué vendrá después
de la soledad.

A veces no me siento
tan solo
si imagino
mejor dicho si sé
que más allá de mi soledad
y de la tuya
otra vez estás vos
aunque sea preguntándote a solas
qué vendrá después
de la soledad.

-Mario Benedetti-

30 de marzo de 2013



Una carta de amor - Julio Cortázar



Una carta de amor

Todo lo que de vos quisiera
es tan poco en el fondo
porque en el fondo es todo,

como un perro que pasa, una colina,
esas cosas de nada, cotidianas,
espiga y cabellera y dos terrones,
el olor de tu cuerpo,
lo que decís de cualquier cosa,
conmigo o contra mía,

todo eso es tan poco,
yo lo quiero de vos porque te quiero.

Que mires más allá de mí,
que me ames con violenta prescindencia
del mañana, que el grito
de tu entrega se estrelle
en la cara de un jefe de oficina,

y que el placer que juntos inventamos
sea otro signo de la libertad

-Julio Cortázar-

30 de marzo de 2013

Everybody hurts -R.E.M.


"Sentir antes de comprender" -Jean Cocteau-


jueves, 23 de mayo de 2013

La estela del daño


No es lo mismo esperar pacientemente que ya no esperar nada. Cuando ya no esperas nada, te das cuenta de todo. Te das cuenta de que aquella sonrisa que no regalaste terminó echándose a perder; de que aquella mirada que escondiste no la has podido encontrar; de que aquel abrazo que se quedó en tus brazos no te da calor; de que las palabras que no dijiste no hirieron a nadie pero tampoco le curaron; de que los pasos que no diste nunca dejaron huella; de que todo lo que tienes cabe en un suspiro; de que al aire poco le importa si tú respiras o no; de que lo que no has compartido en realidad no ha existido; de que el daño que hiciste siempre vuelve aunque no hayas dañado gratuitamente...
Porque el daño no es gratuito. Tiene su precio y jamás olvida la cara de un deudor. Puedes pensar que nada pasará, pero tarde o temprano pasará. Puedes intentar darle esquinazo, pero te encontrará. Es de las pocas cosas que al compartirlas no disminuyen, sino que se reproducen sin fin. Genera una energía negativa que se propaga como un fuego devastador y destruye todo a su paso. 
A veces hacer daño es inevitable porque va unido a eso que llamamos capacidad de decisión, pese a que en muchas de las que hemos de tomar no seamos valientes para decidir con capacidad, ni conscientes de que lo que decidimos puede marcarnos para siempre. Cuando decidimos por otro lo estamos incapacitando temporalmente o de por vida. Cuando pensamos hacer lo mejor para otro solemos equivocarnos puesto que estamos anulando una parte de él que puede ser fundamental en su existencia. 
No escondamos nuestros miedos sobre capas y capas de falsos sentimientos. El precio a pagar es demasiado alto y supone embargarnos de por vida. 
Yo ya no tengo miedo, hasta eso he perdido. Cuando nada esperas no tienes nada que temer. Estoy cansada y sigo luchando aunque no sepa para qué. Es difícil encontrarle sentido a lo que no lo tiene, pero aquí sigo. Instintivamente levanto el brazo que sujeta mi espada e intento pelear contra las sombras que me rodean, pero las heridas debilitan mi fuerza, y hay una muy grande, como dirían por ahí "mortal de necesidad", que me causa un dolor infinito y puede que no cicatrice jamás. Fue mi mano quien la provocó hace mucho tiempo y por mi brazo cobarde llegó hasta mi corazón salpicándolo de sangre ajena. Sangre inocente derramada con el convencimiento de que era lo mejor. No puedo cambiar el pasado, pero no quiero más daño. No quiero cometer más errores en contra de mi voluntad, porque eso hizo falso mi futuro y me ha negado todo menos el daño que hice. 
Quizá algún día mis palabras también dejen de tener sentido y se queden sin alma. Mientras tanto os maltrato con ellas aún a riesgo de haceros daño. No es mi deseo. Al contrario, ojalá puedan ser curativas y de rebote encuentren la manera de curarme de mí misma. Y si alguna vez os he herido, os hiero o sentís que os evito, tan solo es culpa de mi manía de no saber decir a tiempo las cosas importantes y de mi deseo de que el daño no se contagie. Procuro encerrarme aunque el escondrijo sea demasiado pequeño y siempre se vea desde afuera algo de mí.



23 de mayo de 2013

Cara o culo


Cuando era una adolescente pensaba que tenía toda la vida por delante, aunque no supiera para qué ni por qué me mostraba el culo  en lugar de la cara. Ahora que tengo mucha detrás y que es mi culo el que ve, sé que pasa volando y que el tiempo no espera a nadie. No sé el que me queda, pero en cualquier caso será insuficiente. No puedo permitirme perderlo dándome pena ni lamentándome porque las cosas no sean como me gustaría. Si han de ser, serán. Quizá vendrán días porque han de venir, o no. Mientras tanto no puedo negarle una sonrisa a quien la necesita, o a quien cree no necesitarla. Es hora de dejar de mirarme el ombligo y mirar de frente. El guerrero ha vuelto y la lucha continúa, hasta que llegue la última batalla, sea cuando sea.



21 de mayo de 2013

Elegir o no elegir. That is the question

Es lógico dudar cuando los caminos están tan justos que parecen llevar casi al mismo lugar. No sabemos cuál es el que nos conducirá a estar cara a cara con nuestros sueños e inevitablemente hay que decidirse por uno de ellos. Con suerte, si nos equivocamos y el camino no desaparece tras nuestros pasos, podremos retroceder e intentarlo con otro. Y así una y otra vez mientras podamos arrastrar los pies.
Puede ocurrir que mientras caminamos nuestros propios sueños cambien de dirección o dejen paso a otros que nos parezcan más interesantes. Las dificultades van marcando nuestro devenir, a veces imperceptiblemente, sin llamar la atención y otras demasiado escandalosamente como para pasar inadvertidas. Nos cambian y nos obligan a ver con otros ojos lo que hasta hace apenas nada era nuestra razón de ser. Con cada paso ligero y cada tropezón se forja el carácter, ése que nos salvará cuando el desánimo nos tiente a abandonar. 
Es de fuertes dar media vuelta y volver a empezar cada vez que lo creamos necesario. Es de inteligentes escoger lo que en cada momento nos parece más adecuado. Es de sabios coger un atajo cuando está a nuestro alcance. No hay perjuicio en reconocer que uno se ha equivocado. Lo verdaderamente preocupante es rendirse y quedar en medio de la nada, en el vacío de un lugar sin nombre. Cualquier sueño merece la pena siempre que hagamos que la merezca. Llegar al final no tiene ningún valor si no sabemos disfrutar del camino y ser lo suficientemente constantes para superar los obstáculos. El que se rinde ante el primer muro nunca verá lo que hay detrás. 
Cualquier sueño que nos mantenga vivos tiene más valor que la realidad de sabernos muertos.
Cuando solo hay un camino, las únicas opciones son arriesgarse a llegar hasta el final, o sentarse a mirar a los que se deciden a correr el riesgo. Elegir entre estar vivo o parecerlo. Elegir entre lo que eres y lo que hubieras querido ser. Elegir entre el voy a hacerlo o el me gustaría. Elegir no es fácil, pero tampoco lo es elegir no elegir. ¿Corremos el riesgo?




20 de mayo de 2013

miércoles, 22 de mayo de 2013

Palabras y nada más

Las palabras anestesian mi sentir
cuando el bisturí de la soledad
saja mi corazón con la destreza
de quien no le tiembla el pulso.
Adormecen el dolor
que se retuerce furioso
atado a las resistentes correas
de la impasible realidad.
Vomitan la rabia
que tapona el deseo
de volar más allá
del destino anunciado.
Hurgan entre las lágrimas
buscando el punto exacto
donde la herida abierta
desangra el alma.
Los latidos se debilitan, 
las frases no consiguen estabilizar
las constantes vitales de la razón
que lucha entre estertores de sueños rotos.
Ahogándose en su propia saliva,
de un azul que nunca consiguió 
tocar el cielo prometido,
aquel que un día imaginó con sus ojos de agua.
Las palabras son humo
y como tal se evaporan en la nada,
nada más que palabras,
palabras y nada más.

                                              A.B.B  22 de mayo de 2013










martes, 21 de mayo de 2013

La estupidez de las palabras


Considero cuando menos inoportuno y demasiado fácil, encasillar a alguien con una sola palabra. Deberíamos profundizar más. Por ejemplo, decir "estúpido" es poco apropiado cuando los hay estúpidos integrales, estúpidos a media jornada y estúpidos discontinuos. En el último grupo probablemente hayamos estado, estemos o estaremos cada uno de nosotros en algún momento por muy breve que sea nuestra estancia, en el de a media jornada también es factible si algún ser maldito no nos abre los ojos, pero, pero, pero, será casi imposible que formemos parte de los estúpidos integrales. Para ellos el señor Einstein, con toda su sabiduría, dijo aquello de "la estupidez humana no tiene límites".
Así es que, cuando sea necesario, no seamos vagos y rebusquemos palabras en los recovecos más escondidos de nuestro léxico. Seamos justos con quienes se lo merecen. No cuesta nada y todos lo agradeceremos.



20 de mayo de 2013

Hay tiempos

Ahí fuera la vida continúa con su frenética locura, pero hay momentos en que las heridas son demasiado serias incluso para los grandes guerreros. Quienes viven con intensa pasión no miden los riesgos, se vuelven demasiado confiados y bajan la guardia. Y de pronto se encuentran cara a cara con la tristeza, el desánimo y la desesperanza, sin saber de dónde han salido. Se ven envueltos en una batalla inesperada. Tres contra uno. Son hábiles y demasiado fuertes aun para la espada más valiente.
Es tiempo de retirarse, recobrar fuerzas, inventar nuevas estrategias y estar siempre alerta para que no nos vuelvan a apuñalar por la espalda. Es tiempo de asumir la derrota y aceptar la sinrazón de que la vida a veces te da donde más te duele y sigue su camino, sin detenerse siquiera a mirar si tu sangre ha manchado su rostro. 
Es el tiempo del descanso del que sabe que con él o sin él, ahí fuera la lucha continúa en un mundo que no está hecho a medida de los débiles y al que se tendrá que reincorporar en cuanto tenga fuerzas para seguir creyendo que todo puede cambiar si uno lo desea.




20 de mayo de 2013

No me conformo


No me conformo con la rutina de la infelicidad. La he vivido en mis propias carnes y uno se transforma de tal manera que llega a ser un desconocido para sí mismo. Cuando eso ha sucedido me he sentido como un pez que agoniza fuera del agua y que con sus últimas bocanadas se resiste a morir, aleteando en busca de lo que le da la vida. Y ahora lo he conseguido.
He perdido un sueño tras otro y aún así me niego a creer que se puede vivir haciendo que se es feliz sin serlo. Yo no pude. No he podido. Ni creo que nunca pueda. Hay momentos en que soy muy infeliz, pero sé que lo soy y por qué. Y por eso cuando soy feliz, también tengo la total seguridad de serlo. Lucho a pesar de los pesares, a pesar de los fracasos y a pesar de que hay derrotas que queman por dentro. 
Nunca he entendido lo de "más vale malo conocido que bueno por conocer". Si lo malo lo conozco y no me gusta, ¿por qué me ha de valer?. Corro el riesgo de lo que bueno nunca llegue, pero me deshago de lo malo. No me miento. Eso no me garantiza apenas nada, tan sólo que quien se acerca a mí sabe que voy vestida de sinceridad. Sin disfraces. Y que cuando siento, lo hago con todo lo que soy. Sí, soy una incauta y la vida no es fácil para los incautos...Pero algunas veces es bonita y cuando no lo es...es real.



15 de mayo de 2013

lunes, 20 de mayo de 2013

Las cosas pasan


Las cosas pasan, unas veces sin querer y otras por propia decisión. Hay personas que llegan y se quedan y otras que solamente están de paso. Es difícil saber por qué. Quizá los por qués no importan demasiado, lo que importa es saber vivir. Cada uno con lo que es. Detrás de cada cual hay muchas cosas y algunas que ni siquiera conoce. 
Cuando me divorcié, me di cuenta de que no puedo, ni quiero, ni sé, vivir al margen de mis sentimientos. Y no hay nada más necesario que ser sincero con uno mismo. Hay gente que sabe no hacerlo. Yo no. Y mi vida no es mejor ni peor que la de otros, sencillamente es mi vida: con todo lo que hay detrás y por delante. Hasta el momento en que mi corazón se pare. Y por eso, con cada latido procuro dar lo mejor de mí. Hay quien lo aprecia, hay quien lo desprecia y los hay a los que les importa poco. Igual me da. Habrá de ser así.
Soy como soy, pese a todo. Y sigo mirando el camino y soñando, porque tampoco sabría no hacerlo y porque nunca me ha gustado la palabra fin, aunque todo, hasta los días, lo tenga. Disfrutad de mí cada uno dentro de sus posibilidades, al igual que yo disfruto de vosotros, porque si hay algo seguro en esta vida es que no sabemos cuándo dejaremos de ser. Y mientras tanto...



13 de mayo de 2013

Todos tenemos un doble



Dicen que todos tenemos un doble. Y aquí está el mío. Tiene mi misma mirada, el mismo color de piel (que cuando cogí la varicela y el sarampión a la vez), mi misma memoria (o yo la suya) y toda la pinta de ser igual de resbaladizo que yo. ¿Qué nombre le ponemos? No me lo ha querido decir y tendré que saber cómo llamarlo (si es que me acuerdo). Le he cogido cariño. Tiene cara de buena gente, o buen pez, o lo que sea que es



11 de mayo de 2013

lunes, 13 de mayo de 2013

Corazón a todo gas

Para Rosa Arrate, una mujer con el corazón al límite de revoluciones y mucho rodaje en esta vida. Y lo que le queda.

Cada uno de tus latidos, ruge
como la bestia roja 
en la que imaginas cabalgar.
Tu corazón se acelera a golpe de sentimientos,
y al límite de revoluciones se desboca
haciendo caballitos con tu sonrisa.
Es difícil mantener impecable 
el chasis de tu alma ardiente
siempre expuesto a las inclemencias 
de quienes no saben amar.
Mas no importan los arañazos 
ni las lágrimas que han empapado tu esperanza,
tan sólo son las marcas de la vida
y todavía quedan muchos kilómetros por quemar.
Vestida de adrenalina, te vuelves a poner
el casco de la ilusión, le das gas a tu sentir
y con la mirada puesta en el horizonte
te dejas llevar rumbo a lo desconocido.
Siempre habrá un camino por recorrer
mientras tus sueños se despierten a tu lado
respirando la delicadeza de tu aire
y palpitando por que los hagas tuyos.
Tu día de gloria llegará.
El vibrar de la esperada victoria
te hará cruzar la meta de las desilusiones
y darás la vuelta de honor
ondeando la bandera color triunfo
de quien sabe que por fin,
lo ha conseguido.

                                                        A.B.B. 13 de mayo de 2013