martes, 11 de noviembre de 2014

Punto sin final

Cuando el verbo se hizo carne
el sustantivo se sintió acompañado.
Hicieron el amor 
ante adjetivos incalificables.
Y a la orgía de palabras
se unieron adverbios, pronombres y artículos.
Unos definidos y otros no tanto.
Dando forma y lugar
a frases hasta entonces huérfanas.
Las letras encontraron el sentido
de una existencia bastante limitada.
Y quisieron más
de ese placer de lluvia dorada.
Coito tras coito nació la escritura
y con ella las reglas que todo lo cambian.
Vieron la luz escritores, lectores,
profesores, alumnos, 
actores, cuentistas y vates
y hasta los sabios supieron que no sabían nada.
Lloró la zozobra en brazos de la calma
porque mucho temía a la par que gozaba.
Pues del caos surge el orden
y del orden la amenaza.
O escribes bien el texto
o tu vida está acabada.
Procura que acabe en un punto
donde nunca acabe nada.
Porque dictan las estrictas normas
que con el punto y final se acaba.

                                                  A.B.B. 11 de noviembre de 2014








lunes, 10 de noviembre de 2014

Poema geológico

Yo soy así,
y escupo lava
mezclada con restos de cenizas
de erupciones arcaicas.
Yo soy así,
y los pliegues de mis deseos
se deslizan e inclinan
hacia el centro de tus ojos.
Yo soy así,
y de mi núcleo perforado
emergen a presión
sentimientos ardientes.
Yo soy así,
y en el sinclinal de mi sonrisa
estratifican lentamente, esos besos
que tus labios han depositado en mí.
Yo soy así,
porque falla tras falla,
erosión tras erosión,
el alma se transforma pero no muere.
Yo soy así,
fuego y torrente,
marea viva y calma chicha,
estructura maleable por el tiempo.
Yo soy así,
y me quiebro con una caricia
o me escondo entre montañas
que una vez fueron agua.
Yo soy así
un diminuto grano de arena
en la inmensidad de un universo
que sin mi presencia no sería el mismo.
Yo soy así ahora,
en este mismo instante
en el que mientras escribo,
estoy cambiando.

                                             A.B.B  10 de noviembre de 2014







domingo, 30 de marzo de 2014

Crujidos

Crujen los huesos del alma
cada vez que el recelo
rezuma pus de la herida
que nunca amanece.
Crujen como hojas de papel secas,
como dedos que chasquean,
crujen como mis ojos
cuando se cierran sin mirarte.
Crujen los sentimientos
como galletas recién salidas del horno
destinadas a ser devoradas
por la gula de quien no tiene hambre.
Cruje la vida bajo nuestras preguntas,
cruje para hacerse notar,
cruje para quejarse con un hilo de voz
en el estrado de nuestra indiferencia.
Crujen las penas y piden
un masajista diplomado,
crujen cuando nos tapamos el corazón
para no escuchar más allá.
Crujen esas súplicas tullidas 
que se mueven en silla de ruedas
por las orillas invisibles
de los deseos asesinados.
Crujen los preciados sueños
guardados en urnas de cristal
para poder disfrutar de su belleza
sin que la pasión los dañe.
Un mundo insaciable cruje dentro de mí
pero no le tengo miedo
porque tengo la extraña sensación
de que crujir es vivir.

                                              A.B.B.  30 de marzo de 2014










domingo, 16 de marzo de 2014

Suerte

Suerte.
Cara o cruz.
Cara te busco.
Cruz me encuentras.
Suerte.
Lanzas la moneda
al aire tibio
de lo que está por llegar.
Suerte.
La corriente del destino
la arrastra hacia los cationes
que fluían sin rumbo por mi ser.
Suerte.
El espacio y el tiempo
de los deseos no concedidos
se desintegran en nuestras manos.
Suerte.
No importa de qué lado hemos caído
ni de cuál nos levantamos
si lo hacemos juntos.
Suerte.
Llegaste. Llegué. Llegamos.
Estás. Estoy. Estamos.
Eres. Soy. Somos.
Suerte.









domingo, 2 de marzo de 2014

Carnaval

Paseo por el mundo mi desnudez
de palabras ensangrentadas 
y uñas rotas
porque un día
hace mucho tiempo
me dije ven,
te vestiré de lo que no eres.
Te haré un rutilante disfraz
con el que nadie será capaz 
de reconocer tus ojos de agua
ni tu piel con estigmas.
Nadie podrá hacerte daño.
Sonaba bonito.
Me lo quise creer, fui
y me embutí en un traje
de superhéroe de pacotilla
demasiado pequeño para mí.
Me convencí de que no importaba
si me pinchaba la ternura
cuando respiraba fuerte
ni que el frío se colara
por aquella fina tela
hecha de mentiras
y me lancé en picado
a rescatar brazos mutilados
y labios resecos.
Aquel disfraz era un éxito.
Nadie me conocía.
Ni siquiera yo misma.
Nadie sentía necesidad de saber
quién se escondía debajo,
aunque algunas veces,
jugaban a adivinarlo.
Entre juegos y rescates
el traje se fue desgarrando
y dejó al descubierto
la vulnerabilidad de quien nunca pide
aquello que no le van a dar.
Dejó al descubierto
lo que siempre había intentado ocultar.
Y aprendí que no hay peor disfraz
que el que uno mismo
se fabrica a medida
con la esperanza 
de que ser lo que no es
lo proteja de las inclemencias
de los sentimientos amargos.
No hay disfraz capaz de soportarlo.
Por eso paseo por el mundo mi desnudez.
Y hace frío ahí fuera,
pero prefiero morir congelada
a vivir embutida en un traje
demasiado pequeño para mí.

                                                         A.B.B. 2 de marzo de 2014









jueves, 27 de febrero de 2014

No preguntar

No importa lo que yo quiera decir.
Lo importante es no preguntar.
No pensar por qué en este mundo de locos
los cuerdos siempre caemos del lado de la mantequilla,
cuántas lágrimas hacen falta para que la estupidez
caiga inconsciente ebria de razones,
dónde están excavadas las tumbas anónimas
en las que yacen las momias de nuestros sueños,
cuándo construimos la gigantesca presa
que estancó el fluir de los sentimientos intrépidos,
cómo la bomba de la inercia sugerida
nos reventó por dentro sin previo aviso,
cuál es el destino del tren de la apatía consentida
que nunca se detiene en la estación del coraje.
No latir. No tocar. No molestar. No preguntar.
No dejarse llevar. No sentir. No empujar. No preguntar.
No soñar. No besar. No pedir. No preguntar.
No interferir. No crecer. No volver. No preguntar.
No perder. No gemir. No entorpecer. No preguntar.
No creer. No querer. No vivir. No preguntar.
No compartir. No luchar. No discernir. No preguntar.
No importa lo que yo quiera decir.
Ni quién lo quiera escuchar.
Nacer, crecer, fingir, morir. No preguntar.

                                                    A.B.B. 27 de febrero de 2014



  
                                                                     





jueves, 20 de febrero de 2014

Hasta que la muerte nos separe

¿Dónde quedó la tierra que nos prometieron
cuando crédulos, hipotecamos nuestros besos
bajo sábanas con aroma a deseo recién hecho?
¿Dónde quedó la Estigia en la que sumergimos
nuestros ojos, convencidos de que ningún demonio
podría arrebatarnos lo que era nuestro por derecho?
¿Dónde quedaron los aires de cambio que soplaban
en nuestras caricias depositándolas en el lugar exacto
del cielo de los sentidos y las lágrimas de luna?
¿Dónde quedaron los paseos por mares de silencios 
telegrafiados en clave de palpitaciones y delirios de olas
que rompían al azar sobre nuestros cuerpos?
¿Dónde quedaron nuestros días y nuestras noches,
nuestras alboradas y nuestros crepúsculos,
y aquellas tardes en las que nos respirábamos sin aliento?
Llegó el tiempo de los labios a mitad de comer y se lo llevó todo,
acuchillando con miradas empapadas en desidia
mientras sus dedos enguantados sudaban oscuridad.
No hay donde refugiarse cuando bajo los sentimientos
crujen las angustias de los desencuentros
apuntalados sobre el barro de sueños de baja calidad.
El paraíso no existe. Pero si existiera, 
estaría pegado a tu piel y a una galaxia de ti.
El infierno no existe. Pero si existiera,
estaría pegado a ti y a una galaxia de tu piel.
Volvamos a la falsa tierra que nos vendieron a precio de oro
y saldemos nuestras deudas pendientes
...hasta que la muerte nos separe.

                                                  A.B.B. 20 de febrero de 2014







jueves, 30 de enero de 2014

Luto a medida

Hubo un tiempo de luto
en el que por las goteras de la credulidad,
se filtraban palabras agónicas
que caían una y otra vez
sobre mis entrañas desgarradas.

Un tiempo eternamente breve
en el que el pensamiento,
esa plañidera contratada por horas,
se negaba a apartarse del cadáver 
que miraba desde fuera de mi cuerpo.

Un tiempo de noches de sábanas tristes
en el que por entre los barrotes de mi celda,
destrozaba mis tímpanos la agria carcajada
de esa indeseable realidad ladrona
por la que yo estaba cumpliendo condena.

Un tiempo negro sin fisuras
en el que los ojos miraban sin ver,
cada una de las partes de un reloj parado
programado para activarse
a la hora incierta de la decencia establecida.

Hubo un tiempo mudo que se fue
sin levantar la voz,
sin más equipaje que el recuerdo olvidado,
sin indicación alguna de esa carretera secundaria
en el desgastado mapa del destino.

Hubo un tiempo que se fue
y que siempre quedará.
Me pinto el alma de azul
y la meto en un bolsillo. Pequeño,
para que no quepa la duda de que vivir, lo he vivido.

                                                     A.B.B. 30 de enero de 2014





                                                        






miércoles, 29 de enero de 2014

Cápsulas - José Malvís


Después de creer que me había decidido por una cápsula, tuve que volver a decidir, y ésa no fue mi última decisión. No lo pensé más pese a que estar dentro de ese bucle era bonito. 
Analgésicos, opiáceos, alucinógenos, anticatarrales, excitantes e inmunodepresores, según necesidades.

Gracias, José por tu dedicatoria de luna y estrellas, con café, vino y Manolo García y por nuestras interesantes conversaciones salpicadas, ¿por qué no?, de risas inesperadas.

Ahí va una de las cápsulas excitantes

FUMADOR CUÁNTICO

...de tabaco y alcohol. De esos momentos mágicos, instantes en que uno se enamora de la sonrisa, de la mirada, enamorándose a la vez de la vida. Y las lágrimas se vuelven caricias tiernas entre amargas briznas de tiempo real. Y todo, absolutamente todo desaparece, todo menos...
...los trozos. Los pedazos de vida sacuden de polvo a las neuronas medio oxidadas de tanta moneda, de tanta mierda de colonia cara y piso devaluado. Hoy estoy vivo y mañana mis huesos tendrán alzheimer pero...tú...tú y yo nos encargamos de que cuando suceda, hayamos sonreído en su puta cara, nos hayamos dado un festín de sentidos y fuego. Tan solo es un concepto, si no la filosofía o la física moderna ya habría explicado su sentido pero...no puede, como no se puede tampoco explicar por qué hasta el corazón más negro puede volar en menos de un segundo por culpa de una mujer, un hombre o un paisaje.
...de tabaco y alcohol, de momentos mágicos, de sexo y amor, de caricias y sonrisas, de lava y hielo, de juegos y estrellas junto al mar...Ya me robaron todo una vez y hasta el día que suceda inevitablemente de nuevo, seré como tus besos, como una y gran salada luna llena.

-José Malvís-